Prepararse para la jubilación: claves para organizarse

Todo lo que conviene organizar antes de jubilarse

Prepararse para la jubilación

Treinta y ocho años y tres meses de trabajo dado de alta, además de tener más de 65 años. Este es el escenario mínimo requerido en España para jubilarse con una pensión mensual a la altura de todo lo que se ha estado aportando a la Seguridad Social durante casi cuatro décadas.

Nadie puede negar que no sea un momento ansiado. Sin embargo, mucha gente que no ha sabido prepararse para la jubilación reconoce que, una vez que pasan a ser pensionistas, no lo llevan nada bien.

Al fin y al cabo, se trata de un cambio de vida radical que hay que diseñar correctamente para que la adaptación sea positiva. En Grupo La Nave te ofrecemos una serie de consejos y reflexiones sobre cómo prepararse para la jubilación y que todo sea disfrute en esa nueva etapa.

Cuándo hay que empezar a prepararse para la jubilación

El error que comete mucha gente es no dejar de pensar en jubilarse, pero no preparar nada para esta nueva vida una vez que se deje de trabajar.

Cuando esto ocurre, generalmente se observa una serie de situaciones comunes que afectan a quienes no se han preocupado de preparar la jubilación:

  • Problemas con el exceso de tiempo libre.
  • Dificultades económicas con la pensión.
  • Cambios de rol en la familia y la pareja.
  • Reducción paulatina de la calidad de vida al llegar a cierta edad.

Todas estas cosas pueden aparecer poco a poco, lógicamente, pero cuando llegan, conviene haber pensado en ellas y, si es posible, incluso contar con herramientas para que no dejen de ser una anécdota y que no se conviertan en verdaderos problemas.

Cómo organizar las finanzas antes de jubilarse 

El tema de las finanzas es una de las grandes piedras de toque con la jubilación. Las estadísticas de la OCDE desvelan que los españoles pierden hasta un 20 % de poder adquisitivo al pasar de la vida activa a la jubilación.

Esto quiere decir que si antes pasaban el mes con 1000 euros, ahora deberán aprender a mantener el nivel de vida con 800 euros de media. Es un buen bocado que puede pillar por sorpresa a muchas personas, salvo que lo hayan previsto antes de la jubilación.

¿Y cómo evitar que ese bache económico no suponga un problema? En este punto, recomendamos mirar el asunto desde una doble perspectiva: el ahorro previo y el ajuste de gasto.

  • Ahorro previo: no solo basta con tener algo de dinero en el banco. Durante la vida activa se recomienda engrosar un plan de pensiones, invertir o contar con fondos de renta fija para poder disfrutar con más comodidad económica de la jubilación.
  • Ajuste de gasto: una vez que se deja la vida activa, conviene sentarse a planificar un ajuste de gasto. ¿Necesitamos dos coches ahora que no trabajo? ¿Esta casa tan grande es imprescindible si los hijos ya no están? Hacerse esas preguntas es clave para reformular el presupuesto mensual y eliminar el gasto de cosas prescindibles. 

Cómo planificar el tiempo después de dejar de trabajar 

Si el dinero es la preocupación más inmediata para quienes se preparan para la jubilación, qué hacer con el tiempo libre se convierte, para muchos, en el gran problema inesperado.

Hay que tener en cuenta que una persona que trabaja a tiempo completo dedica 40 horas semanales, más traslados, al trabajo. Además, esas horas son las centrales del día.

No tener que ir a la oficina, la tienda o la nave industrial hace que la persona se encuentre con una gran cantidad de tiempo de la que no ha gozado prácticamente nunca. Y viene la gran pregunta: ¿qué hacer con ese tiempo libre que nunca he aprendido a gastar? Para no tener que hacérsela, conviene dedicar unos meses previos a dejar de trabajar a pensar en ello.

En ese sentido, no se trata de buscar una actividad alternativa que ocupe esas ocho horas diarias, pero sí alguna afición u ocupación que siempre se ha deseado hacer y que no se ha podido, precisamente, por falta de tiempo o incompatibilidad de horarios.

Ese taller de manualidades o de restauración de muebles, viajar, aprender un nuevo idioma… Está demostrado que el hecho de ponerse horarios y responsabilidades de este tipo es una excelente idea para no caer en la apatía en la que caen muchas personas recién jubiladas.

Cómo preparar la vivienda para la jubilación

Una persona con 65 años es, hoy día, una persona activa con todas sus capacidades. Sin embargo, en un contexto realista, conviene pensar en que la fuerza, el equilibrio y la resistencia van a ir mermando con el paso del tiempo.

Para muchas personas, el momento de la jubilación es perfecto para iniciar un proceso de adaptación de la vivienda para tenerlo todo listo para cuando resulte necesario.

Lo primero es deshacerse de muebles y objetos innecesarios. O, al menos, retirar de la vista aquellas cosas que no se usan habitualmente. En muchos casos, la solución está en donaciones, venta o en la basura… Aunque en otros, las personas que preparan su jubilación optan por alquilar uno de nuestros trasteros para guardar esos enseres y poder recurrir a ellos llegado el momento.

Por supuesto, este no es un objetivo aleatorio: responde a la necesidad de convertir la casa en un espacio seguro; un propósito que tiene una segunda parte, más ambiciosa, en la adaptación estructural de la vivienda con actuaciones como las siguientes:

  • Cambiar la bañera por el plato de ducha: más cómodo y seguro, especialmente a la hora de evitar caídas causadas por resbalones.
  • Eliminar barreras arquitectónicas: ampliar los marcos de las puertas o bajar las habitaciones a las plantas inferiores para facilitar el uso de la vivienda en el futuro.
  • Domótica: muchas personas se lanzan a implementar los pequeños avances en domótica para hacer el día a día más cómodo y seguro con cerraduras electrónicas, persianas motorizadas o control de luces desde el teléfono móvil o por comandos de voz.

Estos son los principales puntos a tener en cuenta de cara a preparar una jubilación cómoda y feliz, en la que el nuevo escenario de vida no sea un problema, sino una absoluta virtud para quien estrena este cargo en su día a día. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *