Cómo mudarse en 3 días: plan rápido y organizado

Cómo mudarse en 3 días: plan rápido y organizado

Mudarse en 3 días

Organizar una mudanza y ejecutarla es una de las situaciones más estresantes a las que alguien puede enfrentarse en cuanto a la gestión del hogar. Sobre todo si la situación de cambio debe ser rápida y exige mudarse en 3 días.

Recoger las cosas en orden y con seguridad, moverlas de sitio, sacarlas a la furgoneta, desempacar… Casi tan solo con pensarlo se eriza la piel de la espalda y las piernas dejan de sostener al cuerpo. Sin embargo, con método, orden y disciplina, el reto de mudarse en 3 días puede ser resuelto con bastante efectividad y reduciendo en lo posible los inconvenientes.

Desde Grupo La Nave, donde contamos con espacios de almacenamiento para guardar las cosas hasta que llegues a la nueva casa, te ofrecemos una serie de consejos para mudarse que te harán la vida más fácil.

Cómo mudarse en 3 días sin perder el control

Lo importante a la hora de organizar una mudanza es centrarse en el verbo de esta expresión: organizar.

Empezar a meter cosas en cajas sin orden ni concierto va a ser un profundo error: seguramente en un par de horas estés harto de dar vueltas por la casa y no hayas avanzado ni la mitad de lo que te imaginabas.

Por eso, el primer paso, antes de que lleguen esos tres días de mudanza, es organizarlo todo. Luego, durante la ejecución, solo tendrás que seguir los pasos que has planteado como un robot, sin cuestionar ni reformular.

El planteamiento anterior es clave

Lo primero es decidir si se va a trabajar con una empresa o si, como es este caso que analizamos, la mudanza se va a hacer de manera personal. A partir de ahí, conviene pensar también qué hacer con los muebles y cajas que no pueden trasladarse de inmediato a la nueva vivienda.

Si necesitas ganar espacio y organizar la mudanza con más calma, puedes alquilar un trastero para guardar temporalmente tus pertenencias hasta que llegue el momento de llevarlas a la nueva casa.

Una vez visto y decidido todo esto, toca aprovisionarse: cajas, papel de burbujas, alquiler de la furgoneta o camión… Todo lo necesario para llevar a cabo el cambio de hogar.

Y, por último, la parte más importante: diseñar el paso a paso de la recogida: qué se queda, qué se va, qué se dona o qué se vende… Todo esto es importante, porque evitamos llevar al nuevo destino cosas que no se van a usar o que van a quedar guardadas en un almacén por años.

Es importante que ese paso a paso de la recogida lo dejes anotado en algún sitio, como si fueran las instrucciones de un proyecto laboral o de estudios: es la mejor forma de tener una guía a la que recurrir una vez que se vaya a acometer la mudanza en tres días.

Qué tareas deben hacerse cada día de la mudanza 

Llegamos al punto culmen de este cambio de residencia: el momento en el que verdaderamente toca mover cajas, muebles y otros elementos de un espacio a otro.

Para ello, recomendamos organizar el trabajo en tres días, que pueden ser un fin de semana completo, de manera que en un periodo breve, pero intenso, se lleve a cabo todo el cambio.

Día 1: desmontaje y grandes volúmenes

El primer día conviene ponerse manos a la obra bien temprano. El trabajo se va a iniciar desmontando, habitación por habitación, toda la casa.

Con una salvedad: los muebles grandes como el sofá, el somier o algún armario de almacenamiento van a ir los primeros y se deben localizar cerca de la puerta, sin ninguna interrupción. Lo haremos así porque serán los primeros en entrar al camión de mudanzas.

Después, una a una, revisamos cada habitación y guardamos los objetos, ropa, etc. en cajas del mismo tamaño, que deben quedar apiladas en las propias habitaciones, salvo que se tenga un espacio cómodo, como el salón, donde ir apilándolas todas.

Se puede finalizar el día cargando los elementos más pesados y voluminosos. En el caso de contar con un trastero para guardar cosas de manera temporal, sería ideal llevar esos objetos allí para que no estorben el día 2, centrado en la verdadera mudanza.

Día 2: carga y descarga

ES el día más duro: toca llenar el camión y dejar la casa completamente vacía. Como ya están los elementos más grandes en el transporte, entonces nos centraremos en llegar huecos con cajas.

Una vez que todo está cargado, te dirigirás a tu nuevo emplazamiento, en el que la recomendación es hacer un último esfuerzo para dejarlo todo en una zona diáfana de cara al trabajo del tercer día: montar tu nuevo espacio de vida.

Día 3: desembalar y montar

Puedes caer en el error de pensar que, una vez en la nueva casa, el desembalaje ya se irá haciendo poco a poco, pero no es lo que te recomendamos desde Grupo La Nave.

La mejor opción para disfrutar desde el primer día de tu nueva vida es dejar, en la medida de lo posible, la casa preparada.

Al menos, desembala los objetos de uso cotidiano: ollas, vasos, ropa, equipos informáticos… Y colócalos en su lugar para que la casa se quede medio preparada.

El resto (libros, ropa que se usa poco, juguetes o decoración) lo puedes dejar para una segunda fase, pero no dejes que pase demasiado tiempo: tendrás la sensación de no haber terminado nunca la mudanza.

Cómo decidir qué llevar, desechar o guardar

Utilidad, valor y relación emocional. Estos son los tres puntos que tendrás sobre la mesa a la hora de decidir qué llevar o desechar.

La mudanza es un buen momento para deshacerse de ese pequeño electrodoméstico que nunca usaste o tirar, por fin, las camisetas feas que quedan al fondo del armario porque nunca las usas.

Aquí toca hacer una puntualización: puede que haya objetos con los que no sepas qué hacer. En esos casos, se recomienda no tirarlos, pero tampoco llevarlos a la nueva casa: guárdalos en uno de nuestros trasteros para decidir, con más tiempo y calma, si tienen encaje en tu nueva vida.

Cómo preparar la nueva vivienda en poco tiempo

Aunque hemos abordado el montaje de la vivienda nueva en el día a día de la mudanza, esta serie de consejos extra te ayudará a no echar nada de menos:

  • Revisa el alta de los suministros: luz y agua, pero también internet, la alarma o cualquier otro recurso que uses en tu día a día debería estar ya colocado y listo antes de llegar o a los pocos días.
  • Cambio de cerradura: esencial para evitar que ningún inquilino anterior tenga acceso a la casa.
  • Limpieza a fondo: nunca podrás volver a limpiar con la comodidad y profundidad con la que lo harás teniendo la casa vacía.

Con todo esto, podrás ejecutar una mudanza de manera cómoda, rápida y segura, sin tener que volverte loco buscando entre cajas o perder tiempo y esfuerzos en trasladar lo que ya no necesitas.

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